GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO
Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA





SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger


Más en mi youtube

MANUALIDADES-SANTOS-etc
ADOPCION ESPIRITUAL

CAMPAÑA DE ORACION POR LA PAZ
La cruz de Cristo sufriente de cada víctima inocente. Cubierta con rosas de oración por el perdón , por la reconciliación y la conversión

VELA DEL CANCER
Ora por los que padecen éste mal


Blogueros con el Papa

DIA 207- SANTA BIBLIA EN UN AÑO TEXTO Y AUDIO

207 - DÍAS. LA SANTA BIBLIA
TEXTO Y AUDIO


El Antiguo Testamento
ESDRAS C. 9



Capítulo 9
1 Una vez terminado todo esto, se me presentaron los jefes para decirme: «El pueblo de Israel, los sacerdotes y los levitas no se han separado de la gente del país, que practica cosas abominables: los cananeos, los hititas, los perizitas, los jebuseos, los amonitas, los moabitas, los egipcios y los amorreos.
2 Al contrario, se casaron y casaron a sus hijos con mujeres de esos pueblos, y así la raza santa se ha mezclado con la gente del país. ¡Los jefes y los magistrados fueron los primeros en participar de esta traición!».
3 Al oír esto, yo desgarré mi túnica y mi manto, me arranqué los pelos de la cabeza y de la barba, y me senté lleno de consternación.
4 A causa de esta traición de los deportados, todos los que temían las palabras del Dios de Israel se reunieron junto a mí. Yo permanecí sentado y lleno de consternación, hasta la hora de la ofrenda de la tarde.
5 Entonces me levanté, y con la túnica y el manto desgarrados, caí de rodillas, extendía las manos hacia el Señor, mi Dios,
6 y dije: «Dios mío, estoy tan avergonzado y confundido que no me atrevo a levantar mi rostro hacia ti. Porque nuestras iniquidades se han multiplicado hasta cubrirnos por completo, y nuestra culpa ha subido hasta el cielo.
7 Desde los días de nuestros padres hasta hoy, nos hemos hecho muy culpables, y a causa de nuestras iniquidades, nosotros, nuestros reyes y nuestros sacerdotes, fuimos entregados a los reyes extranjeros, a la espada, al cautiverio, al saqueo y a la vergüenza, como nos sucede en el día de hoy.
8 Pero ahora, hace muy poco tiempo, el Señor, nuestro Dios, nos ha concedido la gracia de dejarnos un resto de sobrevivientes y de darnos un refugio en su Lugar santo. Así nuestro Dios ha iluminado nuestros ojos y nos ha dado un respiro en medio de nuestra esclavitud.
9 Porque nosotros estamos sometidos; pero nuestro Dios no nos ha abandonado en medio de la servidumbre. El nos obtuvo el favor de los reyes de Persia, para animarnos a levantar la Casa de nuestro Dios y restaurar sus ruinas, y ara darnos una muralla en Judá y en Jerusalén.
10 Y ahora, Dios nuestro, ¿qué más podemos decir? Porque hemos abandonado tus mandamientos,
11 los que nos habías dado por medio de tus servidores los profetas, diciendo: «La tierra en la que entrarán para tomar posesión de ella es una tierra manchada por gente del país, por las abominaciones con que la han llenado de un extremo al otro a causa de su impureza.
12 Por eso, no entreguen sus hijas a los hijos de ellos ni casen a sus hijos con las hijas de esa gente. No busquen nunca su paz ni su bienestar. Así ustedes llegarán a ser fuertes, comerán los mejores frutos de la tierra, y la dejarán en herencia a sus hijos para siempre».
13 Después de todo lo que nos ha sucedido por nuestras malas acciones y nuestra gran culpa –aunque tú, Dios nuestro, no has tenido en cuenta todo el alcance de nuestra iniquidad y nos has dejado estos sobrevivientes –
14 ¿cómo es posible que volvamos a violar tus mandamientos y a emparentarnos con esta gente abominable? ¿No te irritarías hasta destruirnos, sin dejar ni un resto con vida?
15 Señor, Dios de Israel, porque tú eres justo, hemos sobrevivido como un resto. ¡Aquí estamos en tu presencia con nuestras culpas, a pesar de que en estas condiciones nadie puede comparecer delante de ti».


AnteriorSiguiente
 
 
Copyright © Libreria Editrice Vaticana
******
El Antiguo Testamento
ESDRAS C. 10



Capítulo 10
1 Mientras Esdras, bañado en llanto y postrado delante de la Casa de Dios, oraba y hacía esta confesión, una gran cantidad de israelitas –hombres, mujeres y niños– se congregaron a su alrededor, derramando abundantes lágrimas.
2 Entonces Secanías, hijo de Iejiel, de los hijos de Elam, dijo a Esdras: «Hemos traicionado a nuestro Dios, al casarnos con mujeres extranjeras de la gente del país. A pesar de esto, todavía queda una esperanza para Israel.
3 Ahora hagamos una alianza con nuestro Dios, comprometiéndonos a echar a todas nuestras mujeres extranjeras y a los hijos nacidos de ellas, conforme a tu consejo y al de aquellos que respetan el mandamiento de nuestro Dios. ¡Qué se cumpla lo que ordena la Ley!
4 ¡Levántate, porque este asunto es de tu incumbencia, y nosotros estaremos contigo! ¡Anímate y manos a la obra!».
5 Esdras se levantó e hizo jurar a los jefes de los sacerdotes y de los levitas, y a todo Israel, que procederían como él lo había dicho. Y todos lo juraron.
6 Esdras se alejó de la Casa de Dios y se dirigió a la habitación de Iojanán, hijo de Eliasib, donde pasó la noche sin comer ni beber, porque estaba afligido a causa de al traición de los repatriados.
7 Se lanzó entonces una proclama en Judá y en Jerusalén, para que todos los repatriados se reunieran en Jerusalén.
8 Al que no se presentara en el plazo de tres días, por decisión de los jefes y de los ancianos, se le confiscarían todos sus bienes y se lo excluiría de la asamblea de los que habían vuelto al exilio.
9 Todos los hombres de Judá y de Benjamín se reunieron en Jerusalén dentro de los tres días. Era el día veinte del noveno mes. Todo el pueblo se ubicó en la plaza de la Casa de Dios, lleno de temor por este asunto y también porque llovía a cántaros.
10 El sacerdote Esdras se levantó y les dijo: «Ustedes cometieron una traición, al casarse con mujeres extranjeras: así aumentaron la culpa de Israel.
11 Pero ahora, den gracias al Señor, el Dios de nuestros padres, y cumplan su voluntad, separándose de la gente del país y de las mujeres extranjeras».
12 Toda la asamblea respondió en alta voz: «Sí, haremos lo que tú nos digas,
13 pero el pueblo es muy numeroso y estamos en época de lluvias. No podemos permanecer a la intemperie, y además, esto no es cuestión de un día o dos, porque somos muchos los que hemos pecado en esto.
14 Sería mejor que nuestros jefes representen a toda la asamblea: todos los que, dentro de nuestras ciudades, se hayan casado con mujeres extranjeras, vendrán a presentarse en la fecha señalada, acompañados de los ancianos y de los jueces de cada ciudad, hasta que se haya alejado de nosotros la ira de nuestro Dios a causa de este asunto».
15 Solamente Jonatán, hijo de Azael, y Iajzías, hijo de Tigvá, se opusieron a esta manera de proceder, apoyados por Mesulán y el levita Sabtai.
16 Pero los repatriados hicieron como se había propuesto. El sacerdote Esdras eligió un jefe de familia por cada grupo, designándolos personalmente a cada uno. El primer día del décimo mes, comenzaron las sesiones para examinar las causas;
17 y hasta el primer día del primer mes, no quedaron resueltos los casos de todos los hombres que se habían casado con mujeres extranjeras.
18 Entre los miembros de las familias sacerdotales que se habían casado con mujeres extranjeras, estaban los siguientes: entre los hijos de Josué, hijo de Josadac, y entre sus hermanos: Maasías, Eliezer, Iarib y Guedalías.
19 Estos se comprometieron bajo juramento a echar a sus mujeres, y ofrecieron un carnero en sacrificio de reparación por su culpa.
20 Entre los hijos de Imer: Janahí y Zebadías;
21 entre los hijos de Jarím: Maasías, Elías, Semaías, Iejiel y Uzías;
22 entre los hijos de Pasjur: Elionai, Maasías, Ismael, Natanael, Iosabad y Elasá.
23 Entre los levitas: Iosabad, Simei, Quelaías –o Quelitá– Petaías, Iejudá y Eliezer.
24 Entre los cantores: Eliasib y Zacur. Entre los porteros: Salúm, Telém y Urí.
25 Entre los israelitas: de los hijos de Parós: Ramías, Izías, Malquías, Miamím, Eleazar, Malquías y Benaías;
26 de los hijos de Elam: Matanías, Zacarías, Iejiel, Abdí, Ieremot y Elías;
27 de los hijos de Zatú: Elionai, Eliasib, Matanías, Ieremot, Zabad y Azizá;
28 de los hijos de Bebai: Iojanán, Jananías, Zabai y Atlai;
29 de los hijos de Baní: Mesulán, Maluc, Adaías, Iasub, Seal y Ieramot;
30 de los hijos de Pajat Moab: Adná, Quelal, Benaías, Maasías, Matanías, Besalel, Binuí y Manasés;
31 de los hijos de Jarím: Eliezer, Isías, Malquías, Semaías, Simeón,
32 Benjamín, Maluc y Semarías;
33 de los hijos de Jasúm: Matenai, Matatá, Zabad, Elifélet, Ieremai, Manasés y Simei;
34 de los hijos de Baní: Maadai, Amram, Uel,
35 Benaías, Bedías, Quelui,
36 Vanías, Meremot, Eliasib,
37 Matanías, Matenai y Iasai;
38 de los hijos de Binuí: Simei,
39 Selemías, Natán y Adaías;
40 de los hijos de Sacai: Sasai, Sarai,
41 Azarel, Selemías, Semarías,
42 Salúm, Amarías y José;
43 de los hijos de Nebo: Jeiel, Matitías, Zabad, Zebiná, Iadai, Joel y Benaías.
44 Todos estos se habían casado con extranjeras, y despidieron a sus mujeres y a sus hijos.


AnteriorSiguiente
 
 
 
Copyright © Libreria Editrice Vaticana
*******
El Antiguo Testamento
PROVERBIOS C. 16



Capítulo 16
1 El hombre hace proyectos en su corazón, pero el Señor pone la respuesta en sus labios.
2 El hombre piensa que todos sus caminos son puros, pero el Señor pesa los corazones.
3 Encomienda tus obras al Señor, y se realizarán tus proyectos.
4 El Señor lo hizo todo con un fin, incluso al malvado, para el día nefasto.
5 El corazón altanero es abominable para el Señor, tarde o temprano no quedará impune.
6 Por la bondad y la fidelidad se expían las faltas, y con el temor del Señor se evita el mal.
7 Cuando el Señor se complace en la conducta de un hombre, lo reconcilia hasta con sus mismos enemigos.
8 Más vale poco con justicia que abundantes ganancias con injusticia.
9 El corazón del hombre se fija un trayecto, pero el Señor asegura sus pasos.
10 Hay un oráculo en los labios del rey: él no se equivoca cuando dicta sentencia.
11 La báscula y las balanzas justas pertenecen al Señor, y son obra suya todas las pesas de la bolsa.
12 El rey aborrece las malas acciones, porque un trono se afianza gracias a la justicia.
13 Los labios justos gozan del favor del rey: él ama al que habla con rectitud.
14 El furor del rey es mensajero de muerte, pero un hombre sabio lo aplaca.
15 Cuando el resto del rey está radiante, hay vida, y su favor es como lluvia de primavera.
16 Adquirir sabiduría vale más que el oro fino, adquirir inteligencia es preferible a la plata.
17 La senda de los hombres rectos es apartarse del mal, el que vigila su camino preserva su vida.
18 Antes de la catástrofe está el orgullo, y antes de la caída, el espíritu altanero.
19 Más vale ser humilde entre los pobres que repartir el botín con los orgullosos.
20 El que está atento a la palabra encontrará la dicha, y ¡feliz el que confía en el Señor!
21 El que sabe discernir tiene fama de inteligente, y las palabras dulces son más persuasivas.
22 El buen juicio es fuente de vida para el que lo posee, pero la necedad es el castigo de los necios.
23 El corazón del sabio da sensatez a su boca y hace más persuasivas sus palabras.
24 Las palabras amables son un panal de miel, dulce al paladar y saludable para el cuerpo.
25 Hay caminos que parecen rectos, pero al final son caminos de muerte.
26 El hambre del trabajador trabaja para él, porque su boca lo estimula.
27 El hombre infame cava la desgracia, y en sus labios hay como un fuego devorador.
28 El hombre perverso siembra discordia, y el calumniador separa a los amigos.
29 El hombre violento seduce a su prójimo para llevarlo por el mal camino.
30 El que cierra los ojos, maquinando cosas perversas, y aprieta los labios, ya ha cometido el mal.
31 Corona de gloria son los cabellos blancos, y se la encuentra en el camino de la justicia.
32 El que tarda en enojarse vale más que un héroe, y el dueño de sí mismo, más que un conquistador.
33 Las suertes se echan en los pliegues del manto, pero la decisión viene del Señor.


AnteriorSiguiente
 
 
Copyright © Libreria Editrice Vaticana
******





Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
COMPARTE ESTA IMAGEN EN TU SITIO: ¡TODOS SOMOS NAZARENOS!

TRANSLATE



EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified