GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO
Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA





SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger


Más en mi youtube

MANUALIDADES-SANTOS-etc
ADOPCION ESPIRITUAL

CAMPAÑA DE ORACION POR LA PAZ
La cruz de Cristo sufriente de cada víctima inocente. Cubierta con rosas de oración por el perdón , por la reconciliación y la conversión

VELA DEL CANCER
Ora por los que padecen éste mal


Blogueros con el Papa

DIA 151-SANTA BIBLIA EN UN AÑO-TEXTO Y AUDIO




151 - DÍAS. LA SANTA BIBLIA
TEXTO Y AUDIO







El Antiguo Testamento
PRIMER LIBRO DE LOS REYES C. 9



Capítulo 9
Nueva aparición del Señor a Salomón
2 Cro 7.11-22
1 Cuando Salomón terminó de construir la Casa del Señor, la casa del rey y todo lo que fue de su agrado,
2 el Señor se le apareció por segunda vez, como se le había aparecido en Gabaón,
3 y le dijo: «He oído tu oración y la súplica que has pronunciado en mi presencia. Yo he consagrado esta Casa que tú has edificado a fin de poner allí mi Nombre para siempre: mis ojos y mi corazón estarán allí todos los días.
4 En cuanto a ti, si caminas en mi presencia como lo hizo tu padre David, con integridad de corazón y rectitud, practicando todo lo que te he mandado, observando mis preceptos y mis leyes,
5 entonces yo mantendré para siempre tu trono real sobre Israel, según se lo prometí a tu padre David, cuando dije: «Nunca faltará uno de tus descendientes sobre el trono de Israel».
6 Pero si ustedes y sus hijos defeccionan, si no observan los mandamientos y preceptos que puse delante de ustedes, si van a servir otros dioses y se postran delante de ellos,
7 entonces yo extirparé a Israel del suelo que le di, y apartaré lejos de mi presencia la Casa que consagré a mi Nombre. Así, Israel será la burla y la irrisión de todos los pueblos.
8 Esta Casa se convertirá en un montón de ruinas, y todo el que pase junto a ella quedará pasmado y silbará de estupor. Y se preguntará: «¿Por qué el Señor ha tratado así a ese país y a esta Casa?».
9 Y le responderán: «Porque abandonaron al Señor, su Dios, que había hecho salir a sus padres del país de Egipto, y porque siguieron a otros dioses, se postraron ante ellos y los sirvieron: por eso el Señor atrajo sobre ellos esta calamidad».

Las ciudades cedidas por Salomón a Jirám
2 Cro 8.1-2
10 Durante los veinte años que tardó Salomón en construir los dos edificios –la Casa del Señor y la casa del rey –
11 Jirám, rey de Tiro, le proporcionó madera de cedro, madera de ciprés y oro a discreción. Por eso, al cabo de ese tiempo, Salomón cedió a Jirám veinte poblados en la región de Galilea.
12 Jirám salió de Tiro para ver los poblados que le había cedido Salomón. Y como no le gustaron,
13 exclamó: «¿Son estas las ciudades que me das, hermano mío?». Y se las llamó «País de Cabul», hasta el día de hoy.
14 Jirám había enviado al rey Salomón ciento veinte talentos de oro.

El reclutamiento de trabajadores para las construcciones de Salomón
2 Cro 8.4-13.16
15 Esta fue la manera como Salomón reclutó trabajadores para construir la Casa del Señor, su propia casa, el Terraplén, el muro de Jerusalén, Jasor, Meguido, Guézer,
17b Bet Jorón de Abajo,
18 Baalat y Tamar de la estepa, en el país de Judá;
19 como asimismo los centros de aprovisionamiento que tenía Salomón, las ciudades para los carros de guerra y la caballería, y todas las demás construcciones que Salomón quiso levantar en Jerusalén, en el Líbano y en todo el país sometido a su dominio.
20 A los sobrevivientes de los amorreos, los hititas, los perizitas, los jivitas y los jebuseos, que no pertenecían a Israel
21 –es decir, a sus descendientes, que habían quedado después de ellos en el país, porque los israelitas no habían podido consagrarlos al exterminio total– Salomón les impuso trabajos forzados hasta el día de hoy.
22 Pero no sometió a esclavitud a ningún israelita, sino que a ellos los empleó como soldados, funcionarios, jefes, escuderos y comandantes de sus carros de guerra y su caballería.
23 Los supervisores de los capataces puestos al frente de las obras de Salomón eran ciento cincuenta hombres, que dirigían al personal ocupado en los trabajos.
24 Una vez que la hija del Faraón pasó de la Ciudad de David a la casa que le había edificado Salomón, este levantó el Terraplén.
_16 En cuanto a Guézer, el Faraón, rey de Egipto, la había atacado y conquistado, la había incendiado y matado a todos los cananeos que vivían en la ciudad, y luego se la había entregado como dote a su hija, la esposa de Salomón.
_17a Y Salomón reconstruyó Guézer.
25 Tres veces al año, Salomón ofrecía holocaustos y sacrificios de comunión sobre el altar que había erigido al Señor, y quemaba incienso sobre el altar que estaba delante del Señor. Así completó la construcción de la Casa.

La flota de Salomón
2 Cro 8.17-18
26 Salomón equipó también una flota en Esión Guéber, que está cerca de Elat, a orillas del Mar Rojo, en el país de Edom.
27 Jiram envió como tripulantes, junto con los servidores de Salomón, a algunos de sus súbditos, todos ellos marinos y buenos conocedores del mar.
28 Ellos fueron a Ofir, y trajeron de allí cuatrocientos veinte talentos de oro, que entregaron a Salomón.
 

 
Copyright © Libreria Editrice Vaticana
*****
El Antiguo Testamento
PRIMER
LIBRO DE LOS REYES C. 10



Capítulo 10
La visita de la reina de Sabá
2 Cro 9.1-12
1 La reina de Sabá oyó hablar de la fama de Salomón, y fue a ponerlo a prueba, proponiéndole unos enigmas.
2 Llegó a Jerusalén con un séquito imponente, con camellos cargados de                                perfumes, de muchísimo oro y de piedras preciosas. Cuando se presentó ante Salomón, le expuso todo lo que tenía pensando decirle.
3 Salomón respondió a todas sus preguntas: no hubo para el rey ninguna cuestión tan oscura que no se la pudiera explicar.
4 Cuando la reina de Sabá vio toda la sabiduría de Salomón, la casa que había construido,
5 los manjares de su mesa, los aposentos de sus servidores, el porte y las libreas de sus camareros, sus coperos y los holocaustos que ofrecía en la Casa del Señor, se quedó sin aliento
6 y dijo al rey: «¡Realmente era verdad lo que había oído decir en mi país acerca de ti y de tu sabiduría!
7 Yo no lo quería creer, sin venir antes a verlo con mis propios ojos. Pero ahora compruebo que no me habían contado ni siquiera la mitad: tu sabiduría y tus riquezas superan la fama que llegó a mis oídos.
8 ¡Felices tus mujeres, felices también estos servidores tuyos, que están constantemente delante de ti, escuchando tu sabiduría!
9 ¡Y bendito sea el Señor, tu Dios, que te ha mostrado su favor poniéndote sobre el trono de Israel! Sí, por su amor eterno a Israel, el Señor te estableció como rey para que ejercieras el derecho y la justicia».
10 La reina regaló al rey ciento veinte talentos de oro, una enorme cantidad de perfumes y piedras preciosas; nunca más se recibieron tantos perfumes como los que la reina de Sabá dio al rey Salomón.
11 La flota de Jiram, que había transportado el oro de Ofir, trajo también de allí madera de sándalo en gran cantidad y piedras preciosas.
12 Con la madera de sándalo, el rey hizo unas balaustradas para la Casa del Señor y para la casa del rey, y también cítaras y arpas para los músicos. Nunca más se recibió una madera de sándalo como aquella, ni se la vio más hasta el día de hoy.
13 Por su parte, el rey Salomón dio a la reina de Sabá todo lo que a ella se le ocurrió pedir, aparte de los regalos que le hizo como sólo podía hacerlo el rey Salomón. Después ella emprendió el camino de regreso a su país, acompañada de su séquito.

Las riquezas de Salomón
2 Cro 9.13-24
14 El peso del oro que recibía Salomón en un solo año ascendía a los seiscientos sesenta y seis talentos,
15 sin contar lo que aportaban el tránsito de viajantes, el tráfico de mercaderes, todos los reyes de Arabia y los gobernadores del país.
16 El rey Salomón hizo doscientos grandes escudos de oro trabajado a martillo, empleando para cada uno seiscientos siclos de oro,
17 y trescientos escudos más pequeños, también de oro trabajado a martillo, empleando para cada uno seiscientos siclos de oro, Luego el rey los ubicó en la sala llamada Bosque del Líbano.
18 El rey hizo, además, un gran trono de marfil, al que recubrió de oro fino.
19 El trono tenía seis gradas, unas cabezas de toros en la parte posterior, y brazos a ambos lados del asiento; junto a los brazos había dos leones de pie,
20 y otros doce leones de pie sobre las seis gradas, a uno y otro lado. En ningún reino se había hecho nada igual.
21 Toda la vajilla del rey Salomón era de oro, y todo el mobiliario de la sala llamada Bosque del Líbano, de oro fino; no se usaba la plata, a la que en tiempos de Salomón no se la tenía en cuenta para nada.
22 Porque el rey tenía en el mar una flota mercante, junto con la flota de Jiram, y una vez cada tres años las naves llegaban cargadas de oro, plata, marfil, monos y pavos reales.
23 El rey Salomón superó a todos los reyes de la tierra en riqueza y sabiduría.
24 Todo el mundo trataba de ver a Salomón para oír la sabiduría que Dios había puesto en su corazón.
25 Y cada uno aportaba sus presentes: objetos de plata y oro, trajes, armas, perfumes, caballos y mulas. Así, año tras año.

La caballería real
2 Cro 1.14-17; 9.25-28
26 Salomón reunió también carros y caballos: llegó a tener mil cuatrocientos carros y doce mil caballos, que acantonó en las ciudades de guarnición y en Jerusalén, junto a él.
27 El rey hizo que la plata fuera en Jerusalén tan común como las piedras, y que la madera de cedro fuera tan abundante como los sicómoros de la Sefelá.
28 Los caballos de Salomón procedían de Musrí y de Cilicia. Los agentes del rey los adquirían en Cilicia, a un precio fijo.
29 Cada carro importado de Musrí costaba seiscientos siclos de plata; cada caballo, ciento cincuenta. En las mismas condiciones, por medio de esos agentes, se exportaban para todos los reyes hititas y para los reyes de Aram.



 
 
Copyright © Libreria Editrice Vaticana
******
El Antiguo Testamento
 ECLESIÁSTICO C. 49



Capítulo 49
1 El recuerdo de Josías es una mezcla de aromas preparada por el arte de un perfumista; es dulce como la miel al paladar, como música en medio de un banquete.
2 El siguió el buen camino convirtiendo al pueblo, y extirpó las abominaciones impías;
3 dirigió su corazón hacia el Señor, y en tiempos impíos afianzó la piedad.
4 A excepción de David, Ezequías y Josías, todos no hicieron más que prevaricar; por haber abandonado la Ley del Altísimo, los reyes de Judá fueron abandonados.
5 Tuvieron que entregar su poder a otros, y su gloria a una nación extranjera.
6 Los enemigos incendiaron la ciudad elegida del Santuario y dejaron desiertas sus calles,
7 a causa de los malos tratos infligidos a Jeremías: a él, que fue consagrado profeta desde el seno materno para desarraigar, destruir y hacer perecer, pero también para edificar y plantar.
8 Ezequiel tuvo una visión de la Gloria, que Dios le mostró sobre el carro de los Querubines,
9 porque se acordó de los enemigos en la tempestad y favoreció a los que siguen el camino recto.
10 En cuanto a los doce Profetas, que sus huesos reflorezcan desde su tumba, porque ellos consolaron a Jacob y lo libraron por la fidelidad y la esperanza.
11 ¿Cómo enaltecer a Zorobabel, que fue como un anillo en la mano derecha,
12 y a Josué, hijo de Josedec? En sus días, ellos reconstruyeron la Casa y levantaron el Templo consagrado al Señor, destinado a una gloria eterna.
13 También es grande el recuerdo de Nehemías él fue quien levantó nuestros muros en ruinas, el puso puertas y cerrojos y reconstruyó nuestras casas.
14 Nadie en la tierra fue creado igual a Henoc, porque él fue arrebatado de la tierra.
15 Tampoco nació ningún hombre como José, jefe de sus hermanos, sostén de su pueblo; sus huesos fueron tratados con respeto.
16 Sem y Set fueron glorificados entre los hombres, pero por encima de toda criatura viviente está Adán.



 
 
Copyright © Libreria Editrice Vaticana
******
El Antiguo Testamento
ECLESIÁSTICO C. 50



Capítulo 50
1 Simón, hijo de Onías, fue el Sumo Sacerdote que durante su vida restauró la Casa y en sus días consolidó el Santuario.
2 El puso los cimientos de las torres de refuerzo, del alto contrafuerte que rodea al Templo.
3 En sus días fue excavado el depósito de las aguas, un estanque amplio como el mar.
4 Preocupado por preservar a su pueblo de la caída, fortificó la ciudad contra el asedio.
5 ¡Qué glorioso era, rodeado de su pueblo, cuando salía detrás del velo!
6 Como lucero del alba en medio de nubes, como luna en su plenilunio,
7 como sol resplandeciente sobre el Templo del Altísimo, como arco iris que brilla entre nubes de gloria,
8 como rosa en los días de primavera, como lirio junto a un manantial, como brote del Líbano en los días de verano,
9 como fuego e incienso en el incensario, como vaso de oro macizo adornado con toda clase de piedras preciosas,
10 como olivo cargado de frutos, como ciprés que se eleva hasta las nubes.
11 Cuando se ponía la vestidura de fiesta y se revestía de sus espléndidos ornamentos, cuando subía al santo altar, él llenaba de gloria el recinto del Santuario.
12 Cuando recibía las porciones de manos de los sacerdotes y estaba él mismo de pie, junto al fuego del altar, con una corona de hermanos a su alrededor como retoños de cedro en el Líbano lo rodeaban como troncos de palmera
13 todos los hijos de Aarón en su esplendor, con la ofrenda del Señor en sus manos, delante de toda la asamblea de Israel.
14 Mientras oficiaba en los altares y disponía la ofrenda para el Altísimo todopoderoso,
15 él extendía la mano sobre la copa, derramaba la libación la sangre de la uva y la vertía al pie del altar, como perfume agradable al Altísimo, Rey del universo.
16 entonces, los hijos de Aarón prorrumpían en aclamaciones, tocaban sus trompetas de metal batido y hacían oír un sonido imponente, como memorial delante del Altísimo.
17 En seguida, todo el pueblo, unánimemente, caía con el rostro en tierra para adorar a su Señor, el Todopoderoso, el Dios Altísimo.
18 También los cantones entonaban sus alabanzas: en medio del estruendo se oía una dulce melodía.
19 El pueblo suplicaba al Señor Altísimo, dirigía sus plegarias ante el Misericordioso, hasta que terminaba el culto del Señor y se ponía fin a la liturgia.
20 Entonces, él descendía y elevaba las manos sobre toda la asamblea de los israelitas, para dar con sus labios la bendición del Señor y tener el honor de pronunciar su Nombre.
21 Y por segunda vez, el pueblo se postraba para recibir la bendición del Altísimo.
22 Y ahora bendigan al Dios del universo que hace grandes cosas por todas partes, al que nos exaltó desde el seno materno y nos trató según su misericordia.
23 Que él nos dé la alegría del corazón, y conceda la paz en nuestros días, a Israel, por los siglos de los siglos.
24 Que su misericordia permanezca fielmente con nosotros y que nos libre en nuestros días.
25 Hay dos naciones que detesta mi alma, y la tercera, no es una nación: 
26 los que habitan en la montaña de Seír, los filisteos, y el pueblo necio que habita en Siquem.
27 Una instrucción de sabiduría y de ciencia es la que dejó grabada en este libro Jesús, hijo de Sirá, hijo de Eleazar, de Jerusalén, que derramó como lluvia la sabiduría de su corazón.
28 ¡Feliz el que vuelve continuamente sobre estas palabras! El que las ponga en su corazón, será sabio.
29 Si las practica, será capaz de afrontarlo todo, porque la luz del Señor marca su huella.



 
Copyright © Libreria Editrice Vaticana
******
El Antiguo Testamento
ECLESIÁSTICO C. 51



Capítulo 51
1 Quiero darte gracias, Señor y Rey, y alabarte, Dios, mi salvador. Yo doy gracias a tu Nombre,
2 porque tú has sido mi protector y mi ayuda, y has librado mi cuerpo de la perdición, del lazo de la lengua calumniadora y de los labios que traman mentiras. Frente a mis adversarios, tú has sido mi ayuda y mes has librado,
3 según la grandeza de tu misericordia y de tu Nombre, de las mordeduras de los que iban a devorarme, de la mano de los que querían quitarme la vida, de las muchas aflicciones que padecía,
4 del fuego sofocante que me cercaba, de las llamas que yo no había encendido,
5 de las entrañas profundas del Abismo, de la lengua impura, de la palabra mentirosa,
6 y de las flechas de una lengua maligna. Mi alma estaba al borde de la muerte, mi vida había descendido cerca del Abismo.
7 Me cercaban por todas partes y nadie me socorrías, busqué el apoyo de los hombres y no lo encontré.
8 Entonces, me acordé de tu misericordia, Señor, y de tus acciones desde los tiempos remotos, porque tú libras a los que esperan en ti y los salvas de las manos de sus enemigos.
9 Yo hice subir desde la tierra mi oración, rogué para ser preservado de la muerte.
10 Invoqué al Señor, padre de mi Señor: «No me abandones en el día de la aflicción, en el tiempo de los orgullosos, cuando estoy desamparado. Alabaré tu Nombre sin cesar y te cantaré en acción de gracias».
11 Y mi plegaria fue escuchada: tú me salvaste de la perdición y me libraste del trance difícil.
12 Por eso te daré gracias y te alabaré, y bendeciré el nombre del Señor. 
(a) Den gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterno su amor.
(b) Den gracias al Dios de las alabanzas, porque es eterno su amor.
(c) Den gracias al Guardián de Israel, porque es eterno su amor.
(d) Den gracias al Creador del universo, porque es eterno su amor.
(e) Den gracias al Redentor de Israel, porque es eterno su amor.
(f) Den gracias al que congrega a los dispersos de Israel, porque es eterno su amor.
(g) Den gracias al que construye su Ciudad y su Santuario, porque es eterno su amor.
(h) Den gracias al que hace florecer el poderío de la casa de David.porque es eterno su amor.
(i) Den gracias al que eligió como sacerdotes a los hijos de Sadoc,porque es eterno su amor.
(j) Den gracias al Escudo de Abraham, porque es eterno su amor.
(k) Den gracias a la Roca de Isaac, porque es eterno su amor.
(l) Den gracias al Fuerte de Jacob, porque es eterno su amor.
(m) Den gracias al que eligió a Sión, porque es eterno su amor.
(n) Den gracias al Rey de todos los reyes, porque es eterno su amor.
(o) El exaltará el poder de su pueblo, para que lo alaben todos sus fieles,
los hijos de Israel, el pueblo que está cerca de él. ¡Aleluya!
13 En mi juventud, antes de andar por el mundo, busqué abiertamente la sabiduría en la oración;
14 a la entrada del Templo, pedí obtenerla y la seguiré buscando hasta el fin.
15 Cuando floreció como un racimo que madura, mi corazón puso en ella su alegría; mi pie avanzó por el camino recto y desde mi juventud seguí sus huellas.
16 Apenas le presté un poco de atención, la recibí y adquirí una gran enseñanza.
17 Yo he progresado gracias a ella: al que me dio la sabiduría, le daré la gloria.
18 Porque resolví ponerla en práctica, tuve celo por el bien y no me avergonzaré de ello.
19 Mi alma luchó para alcanzarla, fui minucioso en la práctica de la Ley, extendí mis manos hacia el cielo y deploré lo que ignoraba de ella.
20 Hacia ella dirigí mi alma y, conservándome puro, la encontré. Con ella adquirí inteligencia desde el comienzo, por eso no seré abandonado.
21 Yo la busqué apasionadamente, por eso adquirí un bien de sumo valor.
22 El Señor me ha dado en recompensa una lengua, y con ella lo alabaré. 
23 Acérquense a mí los que no están instruidos y albérguense en la casa de la instrucción.
24 ¿Por qué andan diciendo que no la tienen a pesar de estar tan sedientos de ella?
25 Yo abrí la boca para hablar: adquiéranla sin dinero;
26 pongan el cuello bajo su yugo, y que sus almas reciban la instrucción: ella está tan cerca que se la puede alcanzar.
27 Vean con sus propios ojos con qué poco esfuerzo he llegado a encontrar un descanso tan grande.
28 Participen de la instrucción, aun a costa de mucho dinero, y gracias a ella adquirirán oro en abundancia.
29 Alégrense en la misericordia del Señor, no se avergüencen de alabarlo.
30 Lleven a cabo su obra antes del tiempo fijado, y él les dará la recompensa a su debido tiempo. Sabiduría de Jesús, hijo de Sirá.



 
 
Copyright © Libreria Editrice Vaticana
 
 
 
********
 
 






 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
COMPARTE ESTA IMAGEN EN TU SITIO: ¡TODOS SOMOS NAZARENOS!

TRANSLATE



EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified