GRACIAS A TU DONACION ESTA PAGINA PODRA SEGUIR FUNCIONANDO
Comentarios de Puntadas católicas
COMPARTE ESTA ENTRADA





SIGUENOS
Síguenos en TwitterSiguenos en FacebookSiguenos en Google+Siguenos en PicasaSiguenos en YouTubeSiguenos en BloggerSiguenos en Blogger


Más en mi youtube

MANUALIDADES-SANTOS-etc
ADOPCION ESPIRITUAL

CAMPAÑA DE ORACION POR LA PAZ
La cruz de Cristo sufriente de cada víctima inocente. Cubierta con rosas de oración por el perdón , por la reconciliación y la conversión

VELA DEL CANCER
Ora por los que padecen éste mal


Blogueros con el Papa

DIA 130-SANTA BIBLIA EN UN AÑO-TEXTO Y AUDIO


130 - DÍAS LA SANTA BIBLIA
TEXTO Y AUDIO


El Antiguo Testamento
PRIMER LIBRO DE SAMUEL C. 22


Capítulo 22
David el frente de una banda

1 David partió de allí y se puso a salvo en la caverna de Adulam. Al enterarse, sus hermanos y toda la casa de su padre bajaron a unirse con él.
2 Además, se le juntaron todos los que estaban en algún aprieto, cargados de deudas o descontentos de la vida. Así llegó a ser jefe de unos cuatrocientos hombres.
3 De allí David se fue a Mispé de Moab y dijo al rey de Moab: «Deja que mi padre y mi madre vivan entre ustedes, hasta que yo sepa lo que Dios va a hacer conmigo».
4 Luego los llevó a la presencia del rey de Moab, y ellos se quedaron con él todo el tiempo que David estuvo en el refugio.
5 El profeta Gad dijo a David: «¡No te quedes en el refugio! Entra en el país de Judá». Entonces David partió y entró en el bosque de Járet.

La masacre de los sacerdotes de Nob
6 Saúl se enteró de que David y sus compañeros habían sido descubiertos. El se encontraba entonces en Guibeá, sentado debajo del tamarisco del lugar alto; tenía su espada en la mano y todos sus servidores estaban de pie en torno de él.
7 Saúl dijo a sus servidores: «¡Escuchen, benjaminitas! ¿Acaso el hijo de Jesé también les dará a todos ustedes campos y viñas, y los hará a todos jefes de mil y de cien hombres,
8 para que hayan conspirado contra mí? Nadie me avisa nada cuando mi hijo pacta con el hijo de Jesé. Ninguno de ustedes se conduele conmigo, ni me revela que mi hijo sublevó contra mí a mi esclavo, para que me tienda acechanzas, como sucede en el día de hoy?»
9 Entonces intervino Doeg, el edomita, que estaba de pie junto a los servidores de Saúl, y dijo: «Yo vi al hijo de Jesé cuando llegó a Nob, a ver a Ajimélec, hijo de Ajitub.
10 Ajimélec consultó por él al Señor, le dio provisiones y le entregó la espada de Goliat, el filisteo».
11 El rey mandó llamar al sacerdote Ajimélec, hijo de Ajitub, y a toda su casa paterna, los sacerdotes de Nob. Todos ellos comparecieron ante el rey,
12 y Saúl dijo: «¡Escucha bien, hijo de Ajitub!». «A tus órdenes, rey», respondió él.
13 Saúl añadió: «¿Por qué han conspirado contra mí, tú y el hijo de Jesé? Tú le has dado pan y una espada, y has consultado a Dios por él, para que se subleve contra mí y me tienda acechanzas, como sucede en el día de hoy».
14 Ajimélec respondió al rey: «¿Hay entre todos tus servidores alguien tan de confianza como David? El es yerno del rey, es jefe de tu guardia personal y todos lo honran en tu casa.
15 ¿O acaso es esta la primera vez que consulto a Dios por él? ¡No, lejos de mí! Que el rey no levante ningún cargo contra tu servidor ni contra toda su casa paterna, porque tu servidor no sabía absolutamente nada de este asunto».
16 Pero el rey replicó: «¡Morirás sin remedio, Ajimélec, tú y toda tu casa paterna!».
17 Luego el rey dijo a los de su escolta, que estaban apostados junto a él: «¡Vuélvanse y maten a los sacerdotes del Señor, porque también ellos están de parte de David! Aun sabiendo que él huía, no me lo denunciaron». Pero los servidores del rey no quisieron extender su mano para ultimar a los sacerdotes del Señor.
18 Entonces el rey dijo a Doeg: «Vuélvete y mátalos tú». Doeg se volvió y acometió contra los sacerdotes; así mató aquel día a ochenta y cinco hombres que vestían el efod de lino.

La huida de Abiatar al campamento de David
19 En Nob, la ciudad de los sacerdotes, Saúl pasó al filo de la espada a hombres y mujeres, niños y pequeños, bueyes, asnos y ovejas.
20 Sólo pudo escapar un hijo de Ajimélec, hijo de Ajitub, llamado Abiatar, que huyó a reunirse con David
21 y le contó que Saúl había dado muerte a los sacerdotes del Señor.
22 David dijo a Abiatar: «Ya sabía yo aquel día que Doeg, el edomita, estaba allí presente y que no dejaría de informar a Saúl. Yo hice que las cosas se volvieran contra toda su casa paterna.
23 Pero quédate conmigo y no temas. El que atenta contra tu vida, atenta contra la mía. Junto a mí, estarás bien protegido».
Copyright © Libreria Editrice Vaticana

******


El Antiguo Testamento
PRIMER LIBRO DE SAMUEL C. 23

Capítulo 23
David en Queilá


1 A David le llegó esta noticia: «Los filisteos están combatiendo contra Queilá y saqueando las eras».
2 Entonces David preguntó al Señor: «¿Debo ir a atacar a esos filisteos?». El Señor dijo a David: «Sí, ve; derrotarás a los filisteos y salvarás a Queilá».
3 Pero los hombres de David le dijeron: «Si nosotros tenemos miedo aquí, en Judá, ¡cuánto más sí vamos a Queilá contra los escuadrones filisteos!».
4 David interrogó de nuevo al Señor, y el Señor le respondió, diciendo: «Baja ya mismo a Queilá, porque yo entrego a los filisteos en tus manos».
5 David fue a Queilá con sus hombres; atacó a los filisteos, se llevó sus rebaños y les infligió una gran derrota. Así salvó David a los habitantes de Queilá.
6 Abiatar, hijo de Ajimélec, que había ido a refugiarse junto a David, bajó a Queilá con el efod en la mano.
7 Y cuando informaron a Saúl que David había entrado en Queilá, pensó: «Dios lo ha entregado en mis manos. Porque él mismo se ha cortado la retirada, metiéndose en una ciudad con puertas y cerrojos».
8 Luego convocó a todo el pueblo a las armas, para bajar a Queilá y sitiar a David y a sus hombres.
9 Al saber que Saúl tramaba su ruina, David ordenó al sacerdote Abiatar: «Presenta el efod».
10 Luego dijo: «Señor, Dios de Israel, tu servidor ha oído que Saúl intenta venir a Queilá, para destruir la ciudad por causa mía.
11 ¿Es verdad que Saúl bajará, como tu servidor ha oído decir? Señor, Dios de Israel, dígnate comunicárselo a tu servidor». El Señor respondió: «Sí, él bajará».
12 David continuó diciendo: «Y los señores de Queilá, ¿me entregarán a mí y a mis hombres en manos de Saúl?». «Sí, respondió el Señor; ellos te entregarán».
13 David partió con sus hombres, que eran unos seiscientos; salieron de Queilá y anduvieron a la ventura. Y cuando informaron a Saúl que David había escapado de Queilá, él desistió de su expedición.

El encuentro de David y Jonatán en el desierto de Judá
14 David anduvo por el desierto, en los sitios bien protegidos, y se estableció en la zona montañosa, en el desierto de Zif. Durante todo ese tiempo, Saúl trató de encontrarlo, pero Dios no lo puso en sus manos.
15 David advirtió que Saúl se había puesto en campaña para atentar contra su vida. Por ese entonces, él se encontraba en el desierto de Zif, en Jorsa.
16 Jonatán, hijo de Saúl, se puso en camino y fue a verlo allí. Lo reconfortó en nombre de Dios,
17 y le dijo: «No temas, porque la mano de mi padre Saúl no te alcanzará. Tú reinarás sobre Israel, y yo seré tu segundo. Hasta mi padre Saúl lo sabe muy bien».
18 Los dos hicieron un pacto delante del Señor, y David se quedó en Jorsa, mientras que Jonatán se fue a su casa.

David traicionado por la gente de Zif
19 Unos hombres de Zif subieron a Guibeá, donde estaba Saúl, y le dijeron: «David está escondido entre nosotros, en los refugios de Jorsa, sobre la colina de Jaquilá, al sur de la estepa.
20 Por eso, rey, baja si es que así lo deseas, y nosotros nos encargaremos de ponerlo en tus manos»
21 Saúl les respondió: «¡Que el Señor los bendiga, por haberse comparecido de mí!
22 Pero vayan, se lo ruego, y asegúrense bien. Fíjense por dónde anda y quién lo ha visto por allí, porque me han dicho que es muy astuto.
23 Observen y reconozcan todos los escondites donde podría ocultarse. Cuando estén bien seguros, vuelvan a verme, y yo iré con ustedes. Y si está en el país, registraré todos los clanes de Judá hasta encontrarlo».
24 Ellos se dirigieron hacia Zif, precediendo a Saúl. Mientras tanto, David y sus hombres estaban en el desierto de Maón, en la depresión al sur de la estepa.
25 Saúl y sus hombres salieron a buscarlo; pero alguien avisó a David, y él bajó a la Roca que está en el desierto de Maón. Saúl se enteró y se lanzó en persecución de David por el desierto de Maón.
26 Saúl iba por un lado de la montaña, y David con sus hombres por el lado opuesto. David apresuró su marcha para escapar de Saúl. Y cuando Saúl y sus hombres estaban a punto de cercar a David y a los suyos para capturarlos,
27 un mensajero fue a decir a Saúl: «Ven en seguida, porque los filisteos están incursionando por el país».
28 Saúl dejó entonces de perseguir a David y partió al encuentro de los filisteos. Por eso aquel lugar fue llamado «Roca de las Separaciones».

Copyright © Libreria Editrice Vaticana


El Antiguo Testamento
ECLESIÁSTICO C. 7

Capítulo 7
1 No hagas el mal, y el mal no se apoderará de ti;
2 apártate de la injusticia, y ella se apartará de ti.
3 No siembres, hijo mío, en los surcos de la injusticia, no sea que coseches siete veces más.
4 No pidas al Señor un puesto importante ni al rey un sitial de honor.
5 No quieras pasar por justo delante del Señor ni te hagas el sabio delante del rey.
6 No aspires al cargo de juez, no sea que no puedas extirpar las injusticias o te dejes intimidar por un poderoso, y así pongas en peligro tu rectitud.
7 No ofendas a la asamblea de la ciudad ni te degrades delante de la multitud.
8 No incurras dos veces en pecado, porque ni uno solo quedará impune.
9 No digas: «El Señor apreciará la multitud de mis dones; cuando los presente al Dios Altísimo, él los aceptará».
10 No dejes de orar confiadamente ni te olvides de dar limosna.
11 No te burles del hombre que está amargado, porque hay Alguien que humilla y también exalta.
12 No urdas mentiras contra tu hermano ni lo hagas tampoco contra un amigo.
13 No digas nunca una mentira, porque esa costumbre no conduce a nada bueno.
14 No hables demasiado en la asamblea de los ancianos ni repitas las palabras en tu oración.
15 No detestes los trabajos penosos ni el trabajo del campo, creado por el Altísimo.
16 No te agregues a la multitud de los pecadores: recuerda que la ira del Señor no tardará.
17 Sé profundamente humilde, porque fuego y gusanos son el castigo del impío.
18 No cambies a un amigo por dinero ni a un verdadero hermano por el oro de Ofir.
19 No te apartes de una mujer sabia y buena, porque su encanto vale más que el oro.
20 No maltrates al servidor que trabaja fielmente ni al jornalero que se da por entero.
21 Ama de corazón a un servidor inteligente y no lo prives de su libertad.
22 Si tienes ganado, cuídalo bien, y si te da ganancia, consérvalo.
23 Si tienes hijos, edúcalos y exígeles obediencia desde su niñez.
24 Si tienes hijas, cuídalas para que sean castas y no te muestres demasiado blando con ellas.
25 Casa a tu hija, y habrás hecho una gran obra, pero dásela a un hombre inteligente.
26 Si quieres a tu mujer, no la repudies, pero si no la amas, no te fíes de ella.
27 Glorifica a tu padre de todo corazón y no olvides los dolores de tu madre;
28 acuérdate que les debes la vida: ¿cómo les retribuirás lo que hicieron por ti?
29 Reverencia al Señor con toda tu alma y venera a sus sacerdotes.
30 Ama a tu Creador con todas tus fuerzas y no abandones a sus ministros.
31 Teme al Señor y glorifica al sacerdote, dale su parte, como se te ha mandado: las primicias, el sacrificio de reparación y el lomo de las víctimas, las ofrendas consagradas y la primicia de las cosas santas.
32 Tiende la mano también al pobre, y serás plenamente bendecido;
33 sé generoso con todos los vivientes y no niegues tu piedad a los muertos;
34 no des la espalda a los que lloran y comparte la aflicción de los que sufren;
35 no dejes de visitar al enfermo: con tales obras te harás amar.
36 En todas tus acciones, acuérdate de tu fin y no pecarás jamás.

Copyright © Libreria Editrice Vaticana

******


El Antiguo Testamento
ECLESIÁSTICO C. 8


Capítulo 8
1 No disputes con un hombre poderoso, no sea que caigas en sus manos.
2 No entres en pleito con un hombre rico, no sea que oponga todo su peso contra ti: porque el oro fue la ruina de muchos e hizo desviar el corazón de los reyes.
3 No disputes con un charlatán, no eches más leña a su fuego.
4 No bromees con un hombre grosero, para que tus antepasados no sean injuriados.
5 No reproches el pecador que se arrepiente: recuerda que todo somos culpables.
6 No desprecies a un hombre en su vejez porque también nosotros envejecemos.
7 No te alegres por la muerte de nadie: recuerda que todos tenemos un fin.
8 No menosprecies la conversación de los sabios: vuelve sobre sus máximas una y otra vez, porque de ellos recibirás la instrucción y el arte de servir a los grandes.
9 No te apartes de la conversación de los ancianos, porque ellos mismos aprendieron de sus padres: de ellos aprenderás a ser inteligente y a dar una respuesta en el momento justo.
10 No remuevas las brasas del pecador, no sea que te quemes con sus lamas.
11 No cedas en presencia de un insolente, porque él sería como una trampa tendida ante tu boca.
12 No prestes a un hombre más fuerte que tú, y si prestas, dalo por perdido.
13 No ofrezcas garantía más allá de tus medios, y si lo haces, prepárate a pagar.
14 No entres en pleito con un juez: en razón de su dignidad, fallarán a su favor.
15 No te pongas en camino con un aventurero, no sea que se convierta en una carga para ti, porque él obrará según su capricho y su locura te hará perecer junto con él.
16 No te pelees con un hombre iracundo, ni atravieses el desierto con él, porque la sangre no vale nada a sus ojos y cuando estés indefenso, te derribará.
17 No consultes tus asuntos con un necio, porque es incapaz de mantener el secreto.
18 No hagas un extraño lo que debe quedar oculto, porque no sabes con qué puede salir.
19 No abras tu corazón a cualquiera ni dejes que cualquiera te haga un favor.

Copyright © Libreria Editrice Vaticana

******
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
loading...
COMPARTE ESTA IMAGEN EN TU SITIO: ¡TODOS SOMOS NAZARENOS!

TRANSLATE



EnglishcvFrenchGermanSpainItalianDutchRussianPortugueseJapaneseKoreanArabicChinese Simplified