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DIA 128-SANTA BIBLIA EN UN AÑO-TEXTO Y AUDIO


128 - DÍAS LA SANTA BIBLIA
 TEXTO Y AUDIO




El Antiguo Testamento
PRIMER LIBRO DE SAMUEL C. 18


Capítulo 18
La amistad de Jonatán con David
1 Apenas David terminó de hablar con Saúl, Jonatán se encariñó con él y llegó a quererlo como a sí mismo.
2 Saúl lo hizo quedar con él aquel día y no lo dejó volver a la casa de su padre.
3 Y Jonatán hizo un pacto con David, porque lo amaba como a sí mismo.
4 El se despojó del manto que llevaba puesto y se lo dio a David, y lo mismo hizo con su indumentaria y hasta con su espada, su arco y su cinturón.
5 Siempre que salía de campaña, enviado por Saúl, David tenía éxito. Entonces Saúl lo puso al frente de sus hombres de guerra. David era bien visto por todo el pueblo y también por los servidores de Saúl.

Los celos de Saúl contra David
6 A su regreso, después que David derrotó al filisteo, las mujeres de todas las ciudades de Israel salían a recibir al rey Saúl, cantando y bailando, al son jubiloso de tamboriles y triángulos.
7 Y mientras danzaban, las mujeres cantaban a coro: «Saúl ha matado a miles y David a decenas de miles».
8 Saúl se puso furioso y muy disgustado por todo aquello, pensó: «A David le atribuyen los diez mil, y a mí tan sólo los mil. ¡Ya no le falta más que la realeza!».
9 Y a partir de ese día, Saúl miró con malos ojos a David.
10 Al día siguiente, un mal espíritu que venía de Dios se apoderó de Saúl, y él se puso a delirar en medio de su casa. David tocaba su instrumento como los otros días, y Saúl tenía su lanza en la mano.
11 De pronto, Saúl empuñó la lanza, pensando: «Voy a clavar a David contra la pared». Pero David esquivó el golpe una y otra vez.
12 Entonces Saúl tuvo miedo, porque el Señor estaba con David y, en cambio, se había retirado de él.
13 Por eso lo apartó de su lado, constituyéndolo jefe de un militar de hombres. Así David iba y venía al frente de las tropas.
14 El éxito lo acompañaba en todas sus empresas y el Señor estaba con él.
15 Al ver que todo le salía bien, Saúl le tuvo miedo.
16 pero todos en Israel y en Judá amaban a David, porque él iba y venía al frente de ellos.

Los planes de Saúl para deshacerse de David
17 Saúl dijo a David: «Ahí tienes a Merab, mi hija mayor; te la voy a dar por esposa, pero tendrás que servirme valerosamente y combatir en las guerras del Señor». En realidad, Saúl pensaba: «Que sean los filisteos, y no yo, los que pongan su mano sobre él».
18 Pero David respondió a Saúl: «¿Quién soy yo y quién es mi estirpe, el clan de mi padre en Israel, para que yo sea el yerno del rey?».
19 Y cuando llegó el momento en que David debía casarse con Merab, la hija de Saúl, se la dieron como esposa a Adriel de Mejolá.
20 Mientras tanto, Mical, la otra hija de Saúl, se había enamorado de David. Cuando se lo contaron a Saúl, este recibió con agrado la noticia.
21 porque pensó: «Se la dará para tenerlo atrapado, y así caerá en manos de los filisteos». Entonces Saúl dijo a David por segunda vez: «Hoy vas a ser mi yerno».
22 Además, dio esta orden a sus servidores: «Díganle a David confidencialmente: "El rey te aprecia y todos sus servidores te quieren; ahora es el momento de convertirte en yerno del rey"».
23 Los servidores del rey repitieron estas palabras a David, pero él les respondió: «¿Les parece poca cosa ser yerno del rey? Yo soy un hombre pobre y de condición humilde».
24 Cuando los servidores informaron a Saúl de lo que había dicho David,
25 Saúl les dijo: «Háblenle así a David: "Como único precio a cambio de su hija, el rey quiere cien prepucios de filisteos, para vengarse de sus enemigos"». De esta manera, Saúl pensaba lograr que David cayera en manos de los filisteos.

El matrimonio de David con la hija de Saúl
26 Los servidores comunicaron estas palabras a David, y a él le agradó la idea de convertirse en yerno del rey. Antes que se cumpliera el plazo fijado,
27 David partió con sus hombres y mató a doscientos filisteos. Luego trajo los prepucios y presentó ante el rey el número completo, para poder ser su yerno. Entonces Saúl le dio como esposa a su hija Mical.
28 Saúl, al ver esto, comprendió que el Señor estaba con David y que su hija Mical lo amaba.
29 Por eso creció el miedo que le tenía a David y fue su enemigo toda la vida.
30 Los jefes de los filisteos solían hacer incursiones, y cada vez que salían, David tenía más éxito que todos los servidores de Saúl. Así su nombre se hizo célebre.

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El Antiguo Testamento
PRIMER
LIBRO DE SAMUEL C. 19

Capítulo 19
La intervención de Jonatán en favor de David
1 Saúl habló a su hijo Jonatán y a todos sus servidores de su proyecto de matar a David. Pero Jonatán, hijo de Saúl, quería mucho a David,
2 y lo puso sobre aviso, diciéndole: «Mi padre Saúl intenta matarte. Ten mucho cuidado mañana por la mañana; retírate a un lugar oculto y no te dejes ver.
3 Yo saldré y me quedaré junto con mi padre en el campo donde tú estés; le hablaré de ti, veré que pasa y te lo comunicaré».
4 Jonatán habló a su padre Saúl en favor de David, y le dijo: «Que el rey no peque contra su servidor David, ya que él no ha pecado contra ti. Al contrario, sus acciones te reportan grandes beneficios.
5 El se jugó la vida cuando derrotó al filisteo, y el Señor dio una gran victoria a todo Israel. Si tanto te alegraste al verlo, ¿por qué vas a pecar con sangre inocente, matando a David sin motivo?».
6 Saúl hizo caso a Jonatán y pronunció este juramento: «¡Por la vida del Señor, no morirá!».
7 Jonatán llamó a David y lo puso al tanto de todo. Luego lo llevó a la presencia de Saúl, y David quedó a su servicio como antes.

Nuevo atentado de Saúl contra David
8 Al reanudarse la guerra, David salió a combatir contra los filisteos; les infligió una gran derrota y ellos huyeron ante él.
9 Entonces, un mal espíritu del Señor se apoderó de Saúl. Mientras él estaba sentado en su casa, con la lanza en la mano, y David tocaba su instrumento,
10 Saúl trató de clavarlo contra la pared con la lanza. Pero David esquivó el golpe de Saúl, y la lanza se clavó en la pared. En seguida David huyó y se puso a salvo.

David salvado por su esposa Mical
Aquella misma noche,
11 Saúl envió unos emisarios a la casa de David, para vigilarlo y darle muerte a la mañana. Pero Mical, su esposa, le advirtió: «Si no salvas tu vida esta noche, mañana estarás muerto».
12 Mical ayudó a David a bajar por la ventana, y él huyó para ponerse a salvo.
13 Luego, Mical tomó el ídolo familiar y lo colocó sobre la cama; puso en la cabecera un cuero de cabra y lo cubrió con una manta.
14 Saúl envió emisarios para que detuvieran a David, pero Mical les dijo: «Está enfermo».
15 Saúl los mandó de nuevo a ver a David, con esta orden: «¡Tráiganmelo con cama y todo, para que yo lo mate!».
16 Pero cuando los emisarios entraron, no encontraron en la cama más que el ídolo, con el cuero de cabra en la cabecera.
17 Saúl dijo a Mical: «¿Qué manera de engañarme es esta? ¡Has dejado escapar a mi enemigo!». Mical le respondió: «El me dijo: «O me dejas partir o te mato».

Saúl y David con el profeta Samuel
18 Una vez que huyó y se puso a salvo, David se presentó a Samuel en Ramá y le contó todo lo que le había hecho Saúl. Luego, él y Samuel fueron a alojarse en Naiot.
19 Cuando informaron a Saúl de que David estaba en Naiot, en Ramá,
20 aquel envió emisarios para que detuvieran a David. Ellos vieron a la comunidad de profetas, con Samuel a la cabeza, en estado de trance profético. Entonces el espíritu del Señor invadió a los emisarios de Saúl, y también ellos entraron en trance.
21 Al enterarse de esto, Saúl envió otros emisarios, pero también ellos entraron en trance. Por tercera vez, Saúl volvió a enviar emisarios, y también ellos entraron en trance.
22 Entonces fue él personalmente a Ramá. Al llegar a la gran cisterna que está en Secú, Saúl preguntó: «¿Dónde están Samuel y David?». «Están en Naiot, cerca de Ramá», le respondieron,
23 De allí se dirigió a Naiot, en Ramá, y el espíritu del Señor se apoderó de él, de manera que fue caminando en estado de trance hasta Naiot, en Ramá.
24 También él se despojó de su ropa y estuvo en trance delante de Samuel. Luego cayó rendido, y estuvo desnudo todo aquel día y aquella noche. Por eso se puede decir: «¿También Saúl está entre los profetas?».
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El Antiguo Testamento
ECLESIÁSTICO C. 3

Capítulo 3
1 Hijos, escúchenme a mí, que soy su padre; hagan lo que les digo, y así se salvarán.
2 Porque el Señor quiere que el padre sea respetado por sus hijos y confirmó el derecho de la madre sobre ellos.
3 El que honra a su padre expía sus pecados
4 y el que respeta a su madre es como quien acumula un tesoro.
5 El que honra a su padre encontrará alegría en sus hijos y cuando ore, será escuchado.
6 El que respeta a su padre tendrá larga vida y el que obedece al Señor da tranquilidad a su madre.
7 El que teme al Señor honra a su padre y sirve como a sus dueños a quienes le dieron la vida.
8 Honra a tu padre con obras y de palabra, para que su bendición descienda sobre ti,
9 porque la bendición de un padre afianza la cada de sus hijos, pero la maldición de una madre arranca sus cimientos.
10 No busques tu gloria a costa del deshonor de tu padre, porque su deshonor no es una gloria para ti:
11 la gloria de un hombre proviene del honor de su padre y una madre despreciada es un oprobio para los hijos.
12 Hijo mío, socorre a tu padre en su vejez y no le causes tristeza mientras viva.
13 Aunque pierda su lucidez, sé indulgente con él; no lo desprecies, tú que estás en pleno vigor.
14 La ayuda prestada a un padre no caerá en el olvido y te servirá de reparación por tus pecados.
15 Cuando estés en la aflicción, el Señor se acordará de ti, y se disolverán tus pecados como la escarcha con el calor.
16 El que abandona a su padre es como un blasfemo y el que irrita a su madre es maldecido por el Señor.
17 Hijo mío, realiza tus obras con modestia y serás amado por los que agradan a Dios.
18 Cuanto más grande seas, más humilde debes ser, y así obtendrás el favor del Señor,
19 [Son muchos los hombres altivos y gloriosos, pero el Señor revela sus secretos a los humildes.]
20 porque el poder del Señor es grande y él es glorificado por los humildes.
21 No pretendas lo que es demasiado difícil para ti, ni trates de indagar lo que supera tus fuerzas:
22 reflexiona sobre lo que te ha sido mandado, porque a ti no te conciernen las cosas secretas.
23 No te ocupes de cosas que están por encima de ti: lo que te ha sido revelado ya es demasiado para la inteligencia.
24 Porque muchos se extraviaron por sus especulaciones y su imaginación perversa falseó sus pensamientos.
25 Si no tienes pupilas, te faltará la luz; si careces de ciencia, no afirmes nada.
26 El hombre obstinado termina mal, y el que ama el peligro perecerá en él.
27 El corazón obstinado soportará muchos males, y el pecador acumula un pecado sobre otro.
28 No hay remedio para el mal del orgulloso, porque una planta maligna ha echado raíces en él.
29 El corazón inteligente medita los proverbios y el sabio desea tener un oído atento.
30 El agua apaga las llamas del fuego y la limosna expía los pecados.
31 El que devuelve los favores piensa en lo que vendrá después, y cuando esté por caer, encontrará un apoyo.

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El Antiguo Testamento
ECLESIÁSTICO C. 4


Capítulo 4
1 Hijo mío, no prives al pobre de su sustento ni hagas languidecer los ojos del indigente.
2 No hagas sufrir al que tiene hambre ni irrites al que está en la miseria.
3 No exasperes más aún al que está irritado ni hagas esperar tu don al que lo necesita.
4 No rechaces la súplica del afligido ni apartes tu rostro del pobre.
5 No apartes tus ojos del indigente ni des lugar a que alguien te maldiga:
6 porque si te maldice con amargura en el alma, su Creador escuchará su plegaria.
7 Procura hacerte amar de la asamblea y ante un poderoso, inclina la cabeza.
8 Vuelve tu oído hacia el pobre y devuélvele el saludo con dulzura.
9 Arranca al oprimido de las manos del opresor y no te acobardes al hacer justicia.
10 Sé un padre para los huérfanos y como un marido para su madre: así serás como un hijo del Altísimo y él te amará más que tu propia madre.
11 La sabiduría encumbra a sus hijos y cuida de aquellos que la buscan.
12 El que la ama, ama la vida, y los que la buscan ardientemente serán colmados de gozo.
13 El que la posee heredará la gloria, y dondequiera que vaya, el Señor lo bendecirá.
14 Los que la sirven rinden culto al Santo y los que la aman son amados por el Señor.
15 El que la escucha juzgará a las naciones y el que le presta atención habitará seguro.
16 El que confía en ella la recibirá en herencia y sus descendientes también la poseerán.
17 Al comienzo, ella lo conducirá por un camino sinuoso, le infundirá temor y estremecimiento y lo hará sufrir con su disciplina, hasta que tenga confianza en él y lo haya probado con sus exigencias.
18 Después, volverá a él por el camino recto, lo alegrará y le revelará sus secretos.
19 Si él se desvía, ella lo abandonará y lo dejará librado a su propia caída.
20 Ten en cuenta el momento y cuídate del mal, y no te avergüences de ti mismo.
21 Porque hay una vergüenza que lleva al pecado, y hay otra vergüenza que es gloria y gracia.
22 No te perjudiques por tener en cuenta a los demás, y que la vergüenza no provoque tu caída.
23 No dejes de hablar cuando sea necesario, ni escondas tu sabiduría.
24 Porque la sabiduría se reconoce en las palabras, y la instrucción, en la manera de hablar.
25 No digas nada contrario a la verdad y avergüénzate de tu falta de instrucción.
26 No tengas vergüenza de confesar tus pecados ni pretendas oponerte a la corriente de un río.
27 No te rebajes ante un hombre necio ni seas parcial en favor del poderoso.
28 Lucha hasta la muerte por la verdad, y el Señor Dios luchará por ti.
29 No seas atrevido con la lengua, ni perezoso y descuidado en tus acciones.
30 No seas como un león dentro de tu casa, y cobarde entre tus servidores.
31 No tengas la mano abierta para recibir y cerrada cuando hay que dar.


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